Oculto bajo la capucha mientras la cola de la capa ondeaba con la brisa, me camuflaba por entre la oscuridad que las farolas victimas del vandalismo no lograban vencer, no era la mejor hora para efectuar una visita, pero no disponer de agenda y carecer de un horario concreto tampoco ofrecian demasiadas posibilidades, por fin, una casa que tranquilamente podria declararse en ruinas o patrimonio de la humanidad por sus condiciones, se alzaba ante mis ojos, la mire una y otra vez, era la dirección, me acerque lentamente y llame lo mas suave que pude, esperando que no se viniese abajo toda la fachada.
La niebla comenzaba a bajar, viendo como se transformaba en hielo al entrar en contacto con todo lo que se interponia en su camino, empezaba a resultarme agobiante la situación así que tome la opción de llamar con mas fuerza, al segundo golpe, la puerta se desplomaba a mis pies mientras mantenia el puño cerrado en el aire, como si mis nudillos aún estubiesen en contacto con aquella madera castigada por los años.
Las luces estaban encendidas y por instinto me adentre en la casa, un instinto natural me incitaba a emitir un saludo, pero al recordar el estruendo de la puerta dudaba que mi garganta lograse igualar aquel estruendo, si nadie habia acudido, no lo haria ante un hola.
Caminaba lentamente, mirando todo lo que me rodeaba y dedicando especial atención cada vez que un marco se cruzaba en mi camino, la biblioteca estaba repleta de libros, de una antigüedad que hacia dudar de si por aquel entonces se conocia algun tipo de letra, pude sentir algo en los libros y, deteniendome en medio de la sala, me quede observando la estanteria.
Revisaba los volumenes en la distancia, cuando, en una sincronia perfecta, una sombra se desprendio de la estanteria como un brutal cañonazo en mi dirección, Artax salio al mismo tiempo, parecian haberse estado dando tiempo hasta que contando una cifra inexacta saltarón al acecho, podia ver las esferas estrellandose unas contra otras al igual que el sonido de las armas.
-Vaya, este lugar depara mas sorpresas de la que esperaba... Chaos, ayuda a Artax y neutralizad a la sombra-
Chaos salio deseando oir eso y, entre el cruzado y la sombra, lograrón debilitar a su enemigo en cuestión de segundos, Strejor salio para comprobar todos los libros de la biblioteca, en busca de entretenimiento, yo, simplemente, me acerque.
-Que... Un hogar precioso por lo que he visto...-
-¡Matame de una vez!-
-Vale-
La espada de Artax se estrello contra mi muñequera, cargada con un conjuro para neutralizar cualquier acero y magia existente.
-No, va a vivir, no es una sombra común, estoy seguro de ello, cuando he pasado por la puerta he notado un conjuro muy potente, algo que puede impedir que una sombra salga o entre por si sola, no esta aqui por casualidad, es la sombra de la persona que buscamos, en fin, Artax, encierrala en una esfera de contención, al menos no nos molestara mientras buscamos al dueño de esta cosa-
Me dirigi hacia la puerta mientras oia suplicas a medida que se incrementaba la iluminación de la sala, al salir, la casa habia cambiado.
-Eh, ¿Alguno de vosotros puede venir a ver esto?-
-Ya voy yo, ¿Que hay que ver?... ¿Que quieres que te diga? Es inviable que esta sea la casa donde nos hemos metido, fisicamente desde luego que no, ademas, todas las habitaciones han cambiado de ubicación, habra que explorar todo de nuevo, para haber sido un soñador es un poco cabron...-
-Va a ser que si...-
-Tenemos que salir de aqui, esa cosa nos empieza a llevar hacia ella-
-Aún no ha terminado de formarse, pero ya empieza a notarse la gravedad-
-¿Quereis dejar de mirar esa cosa y pensar en como salir con una estufa de cuatro metros de grosor en llamas por puerta-
-El pánico no es especialmente el mejor aliado-
-Necesitamos mas tiempo para pensar como apagar ESO sin ser atraidos por lo OTRO en menos tiempo del que necesitamos realmente para pensar-
Empezarón a sonar estallidos en medio de las llamas, mucho mas potentes y continuos de lo que podria generar las maderas, entonces, una sarten encendida al rojo salio de ella con una bolsa hinchada.
-¿Alguien quiere palomitas?-
Artax invoco las armas mientras se lanzaba con los ojos inyectados en sangre hacia Chaos, quien sostenia la sarten, estando aún dentro de las llamas.
-¡¡¡¿¿¿PERO A QUIEN SE LE OCURRE LA IDEA DE HACER PALOMITAS EN ESTOS MOMENTOS???!!!¡¡¡A UNA PESADILLA, A QUIEN SI NO!!!-
-Strejor, paralo-
Dos manos esqueleticas surgierón del suelo, sujetando las piernas de Artax y haciendo que se estrellase contra el suelo.
-Piensalo un poco, puede atravesar las llamas, podemos salir de aqui-
Las llamas empezarón a inclinarse mientras empezaba a ser mas costoso moverse hacia la puerta.
-Esa cosa esta tomando forma, Chaos, sal de las llamas, hay que unirse en uno de nuevo, tienes que sacarnos de aqui-
-Como quieras-
Atraveso las llamas mientras empezarón a rugir los estomagos.
-Demasiado hambre como para una unión-
-Habra que comer palomitas-
-Preferiria algo mejor... pero tampoco es que haya muchas opciones-
-Dios como queman las mal nacidas-
-Calla y come-
Cuando la sarten fue arrastrada junto a las palomitas y las tablas mas pequeñas en forma de teas voladoras, fue la señal de que no habia mas tiempo.
-¡Vamonos!-
Salimos de alli, viendo como la tierra empezaba a calentarse y un gueiser de magma salia del lago.
-¿Alguien lleva una camara de fotos?-
-Dios, ¿Que ha ocurrido?-
-La esfera que nos alumbraba, no se habia apagado, ha estallado al entrar en el centro gravitatorio del agujero negro, se han anulado entre ellos, cuando me contarón la historia no me lo crei...-
-¿Como que la historia?-
-Bueno, ocurrio hace bastantes años, no has sido el único cruzado, ya lo sabes-
-¿Dices que hay un antiguo cruzado corriendo por ahi?-
-Antes de que los cruzados, las sombras y los soñadores nazcan, nacemos nosotros, tengo mas de cinco siglos de edad que vosotros-
-¡¡¿Que?!!-
-Soy una parca, ¿Que esperas?, tengo que adquirir conocimientos antes de que vosotros nazcais, solo que no estaba planeado esta unión...-
-Así que en la tierra de la muerte hay una historia...-
-Tambien te la puede contar el cruzado-
-¿Sigue vivo?-
-Bueno, vivo... en este mundo si, en el tuyo... hace muchisimos años que desaparecio de el, otros tambien, pero este murio de viejo, sin fallar en ninguna misión, su parca me lo conto-
-Ahora que lo dices... en la tierra de las sombras escuche acerca de un fracaso entre el resto de exitos, todos muertos, excepto uno, logro eludir a las sombras una tras otra, luchar contra ellas, y sobrevivir, decian que no era soñador-
-Bueno, tambien dicen lo mismo de el-
-Conocia bien este mundo, y llego a una compenetración perfecta entre los diferentes componentes que lo conformaban, el resto... fue hacia un lado-
-El gueiser ha parado... vayamos a hacerle una visita, quiero hacerle unas preguntas...-
El sonido de los martillazos hacia eco en aquellas paredes, rezumantes de sombras que no se atrevian a entrar debido a la luminosidad que embriagaba la sala, pese a que las paredes necesitaban refuerzos, hacia falta mucho mas para facilitar el trabajo, con candelabros mágicos, poco tenia que envidiar la luz del sol a la que emanaba la habitación, pero todo tiene sus desventajas, y por las frentes empezaba a recorrer el sudor sin cesar...
-No aguanto mas este calor asfixiante, llevamos trabajando todo el día, y hemos logrado tantos avances como un caracol, esta madera no sirve-
-¿Que te hace pensar eso?-
Me gire sobre mi mismo y me quede mirando la montaña de astillas y tablones destrozados que hacia unos segundos se ubicaban a mi espalda, las paredes, seguian desnudas, mientras el sonido de una madera reventada y una masa osea gritando y corriendo en circulos mientras sujetaba la mano desprendida de la muñeca con la otra.
-Otra vez...-
-¿Cuantas van?-
-Contando esta, veintisiete-
-¡Basta!, ya me empieza a resultar tedioso e inutil lo que hacemos, teniamos que haber terminado en menos de una hora, y solo tenemos una pila inmensa que nos servira de leña para todo el invierno, tenemos que encontrar la misma madera con la que esta construida esta cabaña-
-Es imposible, ese bosque se destruyo hace demasiado tiempo como para localizarlo-
Chaos hablaba mientras curaba la mano de Strejor, uniendola de nuevo a la muñeca.
-¿Por que no lo cura el?-
-¿Has visto alguna vez un hueso hincharse sin limites?-
-No-
-Imaginate lo que puede provocar que la vida se enfrente a la muerte, mas o menos ocurriria algo similar, el empezaria a envejecer, y el a hincharse, uno moriria de viejo y otro estallaria, al mismo tiempo, son fuerzas contrarias pero igual de poderosas, por eso necesita la energia de una sombra, por que es negativa, ejerce la misma efectividad que la energia de un cruzado sobre ti-
-Hincharse... ¿Cuanto tiempo tenian esos arboles?-
-Incontable, yo creo que vivian con el magma cuando se formo este lugar, nadie lo sabe con certeza-
-Seguian siendo arboles... por lo tanto tiene que haber carbón-
Todos se pusierón en pie, mientras el pequeño sol alumbraba cada vez mas.
-¿Donde estaba el bosque?-
-Vamos, abrire un portal que nos conducira hasta alli, la lampara aguantara a estas cosas mientras tanto-
Chaos lanzo una mirada de recelo cuando escucho la palabra cosas, entonces los tablones empezaron a estallar uno detras de otro.
-¿Y ahora que?-
Artax se acerco, invocando las espadas, mientras zarandeaba las maderas, entonces, una mano cogio su capa y empezo a tirar de el hasta que lo tumbo entre pataleos, tanto Strejor y yo salimos en socorro, entonces la mano desaparecio y Chaos estallaba a carcajadas.
-¿Pero que?-
-¿Has sido tu?-
-¿Como lo has logrado?-
-Por muy fuerte que sea esa lamparilla, la opacidad de la madera es suficiente para evitar que haya luz en su interior, puedo moverme a traves de las sombras, por eso-
-Que curioso...-
Las paredes estallarón, haciendo caer el pequeño sol sobre la madera e incitando a que ardiese, las sombras se habian acumulado en suficiente numero como para crear un vortice con el que hacer estallar la pared, devorando toda luz que trataba de penetrar en el.
-¡Un agujero negro!-
-Y fuego al otro lado... ahora si que estamos jodidos...-
Milenios atras, el fulgor de los rayos de la luna reflejandose sobre la madera perfectamente pulida habria sido una escena cotidiana, pero sin cuidados ni nada que lo explicase, todo seguia igual, pero la reacción de sorpresa que nacia en la curiosidad de la mente no era lo suficientemente fuerte como para detener los pasos decididos y acceder al interior, donde ni siquiera el polvo se habia molestado en entrar.
-Bien, la luz sigue funcionando, veamos...-
-¿Que hay que ver? Un mapa de hace milenios, su valor historico es incalculable, pero no nos sirve de nada ahora mismo-
La mirada de Artax se volvio recelosa, pero sin apartarse del mapa, mientras el eterno antagonista, parte de su ser, la sombra que pertenecia a una parte de una personalidad completa, le lanzaba dagas envenenadas con forma de palabras.
La sapiencia de la muerte, mientras pulia la estructura osea de la que estaba compuesto y que le causaba graves problemas a la hora de adentrarse en pueblos y con los cachorros de lobo, decidio tomar cartas en el asunto.
-Posiblemente hayan azotado guerras mas longevas con la correspondiente destrucción de lo que hasta ahora tenemos conocimiento, el mapa podria ser de utilidad...-
La pared estallo en miles de pedazos cuando las armas empezarón a surgir de la nada en posición ofensiva, pero desaparecierón aun mas rapido de lo que surgierón.
-¿Por que has hecho eso?-
-Buscamos algo en las penumbras, un reino escondido, por mucho que mirasemos un mapa... no nos serviria, aunque fuese a dia de hoy, esta oculto... y no espera ser encontrado... no, hay que buscar otra opción-
-Tenemos una sombra con nosotros, ¿Por que no utilizarlo?-
-Es inutil-
-¿Por que?-
-Es sencillo, la energía, ha mutado conforme ha pasado el tiempo, se nota enseguida al escudriñar una pesadilla de hoy con una de hace milenios, la energía no se parece en nada, pero eso me hace pensar... ¿El laboratorio sigue intacto?-
-Si-
-Venid conmigo-
Abriendo una trampilla del suelo, el único lugar de la casa que no habia sido revisado, estaba invadido por telarañas y polvo, bastante castigado por el paso de los años.
-Hay telarañas por todos lados...-
-Tenia que haber recubierto las paredes con madera magica como el exterior...-
-¿No lo hiciste?-
-¿Has visto arañas arriba?-
-¡¡ERES IDIOTA!!-
Chaos, mientras gritaba, hacia surgir dos esferas de sus manos, girando a toda velocidad y lanzandolas con toda su fuerza contra la pared, creando un sello que latia escalofriantemente sobre la pared, los gritos no tardarón en sucederse mientras cerraba la trampilla.
-El muro que acabo de conjurar las detendra durante unos minutos, ahora, usa tu cerebro para conjurar algo que alumbre esta zona, antes de que logren escapar, mi poder es muy limitado a la hora de luchar contra ideas que engendran tanto pavor como yo mismo-
Extendiendo la mano, Artax invoco una esfera luminosa, y como cucarachas, las sombras empezarón a tratar de huir, y tras sus fallidos intentos, se lanzarón en masa.
-No apagues la improvisada tea, yo me encargo-
Invoque las espadas, cargadas con toda la energía que considere conveniente, y con la mirada fija en aquellos etereos objetos que no paraban de moverse, fui sin dudar, cuando un estruendoso fogonazo me lanzo al suelo, mientras escuchaba las armas invocarse a mi espalda.
-¡¡Necesito luz!!-
-¡¡No es el mejor momento para solicitar algo, habia mas!!-
-Mierda, tiene que haber algo por aqui que ilumine...-
Exceptuando la exigua iluminación que proporcionaban las espadas, el resto de la habitación era penumbras, escuchaba los forcejeos, el golpe de las armas, pero no lograba ver nada, cuando una sombra me lanzo contra una pared y mi brazo se estrello contra un estante, ahogue los quejidos de dolor, y vi una telaraña comenzar a arder, mi cara se descomponia a medida que veia el fuego avanzar, no por el fuego, si no por lo que estaba alcanzando.
-Strejor... ¿Que habia en el estante de la derecha?-
-Una polvora mejorada, ¿Por que lo preguntas?-
-¿La polvora que podia volar una montaña con medio frasquito y que nosotros teniamos una estanteria llena, ESA polvora?-
-Si, ¿Pasa algo?-
-¿Y podria funcionar milenios despues?-
-Se terminaria el mundo antes, era una de sus mejoras, que pasase el tiempo que pasase, incrementaria su potencial-
-¡¿QUE INCREMENTARIA?!¡¡TODO EL MUNDO FUERA!!¡¡RAPIDO!!-
Sali corriendo mientras me llevaba a todos por delante y saliamos sanos y salvos al exterior, cerrando la trampilla, el sello de Chaos aguantaria unos minutos mas y retendria la explosión, pero desintegraria todo lo que hubiese dentro, la tierra temblo como nunca antes lo habia hecho, tumbandonos en el suelo, mientras abriamos la trampilla para no encontrar nada abajo.
-Adios viales, estantes, mesas... desde luego si alguna vez hubo algo vivo, ya no hay nada, ha destruido todo, ¿Como sabias que el escudo aguantaria?-
-Era de oscuridad, las explosiones son destructivas, la energía que provoca la polvora no hubiese destrozado el sello de Chaos, si no que lo incrementaria para sostener la explosion, absorveria lo negativo y solo dejaria lo positivo por así decirlo, imaginate lo que han encontrado las sombras, un pequeño bigbang para ellas-
-Bien, vamos a proteger este lugar, tenerlo a roca descubierta hara que ocurran casos similares, necesitaremos madera... y cuando terminemos... utensilios nuevos...-
-Bueno, los libros de registro estan arriba, así que no se ha perdido mucho, mas que nada, materias primas y objetos, los datos siguen intactos-
-Esta bien, terminemos cuanto antes...-
Nos pusimos a trabajar, sabiendo que iba a ser una noche muy larga...
El frio hacia que me abrigase, en una noche veraniega, encontrarse una bajada tan brusca, ya empezaba a considerarlo como algo normal, dejaba atras un mundo de batallas y sueños, para volver a la realidad, aunque fuese oscura, fria y sin alicientes que me motivaran a buscar una respuesta de por que seguia latiendo, en aquel momento mi pregunta cambio para convertirse en por que los latidos no se pueden controlar, para que se ramificase en cuanto tiempo haria que los hubiese detenido por propia voluntad.
Caminaba mientras me fundia con mis pensamientos en aquella promiscua oscuridad que deseaba a todo aquel que accediese a ella, cubriendolo con su manto, soñar no es gratis, pagas un alto precio por hacerlo, dependiendo del sueño, ahora, Chaos como sombra hubiese disfrutado enormemente ante la penumbra, el frio y las sombras que se acercaban hacia mi, con pocas intenciones de entablar una conversación.
Me detube, un paso mas y hubiese terminado atravesado por una navaja, mis oidos estaban sordos, pero podia imaginarme que esperaban, mi vista se levantaba, mientras podia ver el temblor, ya nervioso, de todo el grupo que me rodeaba.
No respondi, ni me molestaba pensar en como luchar, no era un cruzado, una parca o una sombra, solamente un saco de huesos recubierto de carne con una vida que latia involuntariamente, la navaja salio disparada hacia mi estomago, cuando, en un acto tan involuntario como el latido, la detube sujetando la muñeca con fuerza.
Sujetarón mis brazos, mientras la navaja trataba de clavarse de nuevo, sin exito, en el segundo intento la hoja se fundio en el viento antes de que llegase siquiera a rozarme, mi vision se habia vuelto nublosa, de la misma forma que cuando Chaos se ubica ante mi, esa neblina eterea de la que se compone logra distorsionar cualquier ojo que trate ver a traves de ella.
Volvia a tener los brazos libres mientras podia comprobar como uno a uno salian volando por los aires, estrellandose contra escaparates, paredes, o lo que se encontrase en su camino, yo sin embargo, volvi la vista hacia abajo, y segui caminando, no me pare a pensar en que habia ocurrido, solamente mire mis manos sin verlas y a mi alrededor, no brillaba, pero si estaba cubierto como una sombra entre sombras, una pesadilla, mas alla de mi comprensión, de mis respuestas, habia atravesado un mundo para despertar y ponerse entre un soñador y su muerte, lo envidiaba, una pesadilla que, sin intervenir, puede decidir cuando su corazón se detiene o continua latiendo, por esta noche, decidio que siguiese latiendo, en una niebla tan helada como mi alma...
Contribuyentes
- Artax el Eterno Cruzado
- Soy una persona que le gusta tener los pies en tierra firme, aunque vuele a menudo al mundo de los sueños incluso con los ojos abiertos, soñar y sentir es la única forma de ver el mundo tan hermoso y tal y como es, aunque duela.